CONGRESO INTERNACIONAL DE PSIQUIATRÍA MADRID 2001
Carmen Leal, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría:
“Un
ejemplo claro de estigmatización de los enfermos mentales es llamar locos a los
terroristas”
*
Estudios psiquiátricos demuestran que las víctimas del terrorismo en España
sobrepasan el doble del porcentaje de riesgo que tiene la población general de
padecer algún trastorno mental
INFOMEDPRESS.
Madrid, 1 de octubre del 2001
Un
terrorista no tiene porqué ser un enfermo mental; un enfermo mental no tiene
porqué ser violento. De hecho, los psiquiatras reconocen que los que son
agresivos representan un pequeño porcentaje de este grupo, y así lo dice y
reitera la psiquiatra Carmen Leal, presidenta de la Sociedad Española de
Psiquiatría (SEP) que estos días coorganiza el Congreso Internacional que se
inauguró ayer en Madrid.
Un
encuentro que refleja en su programa científico la apuesta de los profesionales
psiquiátricos por los temas de carácter social, aspectos de su profesión médica
que, “desgraciadamente” según manifiestan todos, han cobrado especial
relevancia en las últimas semanas.
En
este sentido, la presidenta de la SEP no ha dudado en reconocer a Infomedpress
su inquietud respecto a la posible sobrediagnosticación del
Trastorno de Estrés Postraumático. “Evidentemente”, reconoce Leal,
“situaciones como las ocurridas, como todas las catástrofes, plantean la
posibilidad que aumente la incidencia de este trastorno, pero no todo el mundo
lo padece: estar apenado, estar nervioso, reaccionar de manera extraña unos días
no significa tener Trastorno de Estrés Postraumático”.
Una patología psiquiátrica que, junto con la estigmatización, ocupó algunas de las sesiones inaugurales de este Congreso Internacional de Psiquiatría Madrid 2001. Precisamente otro miembro de la SEP, el psiquiatra asturiano Julio Bobes, expuso a sus colegas de todo el mundo algunos de los últimos hallazgos en los estudios sobre esta enfermedad mental, como el descubrimiento por parte de un grupo de especialistas catalanes (del Hospital del Mar de Barcelona) que han relacionado el vínculo de un cromosoma (concretamente el brazo corto 17 del cromosoma 15, también presente en los trastornos de angustia y ansiedad generalizada) con la probabilidad de padecer esta patología, lo que deja abierta la posible disposición genética (y hereditaria) a poder desarrollar este mal. “Lo que hay que tener muy presente” aseguraba Bobes “es que ya está demostrado el carácter multisistémico de la patología, donde se ven implicados desde el sistema endocrino, hasta el neuroquímico”. Pero, aunque el vocal de la SEP tiene muy claro que la prevalencia del Estrés postraumático irá en aumento, puesto que los profesionales –asegura- están cada vez más preparados para detectarlo y tratarlo, también reconoce que”no todo el mundo tiene por qué padecerlo después de una experiencia negativa: los estudios estipulan que sólo un tercio de las personas que han estado expuestas a estas situaciones (no sólo terroristas, también catástrofes naturales, accidentes viarios e incluso violencia doméstica) tiene probabilidades de padecer un TPET.
Las
víctimas del terrorismo, más predispuestas a los trastornos mentales
De todas maneras, tal como se irá desarrollando también durante este congreso, las consecuencias de la violencia no sólo conllevan, en el ámbito de la salud mental, este tipo de trastornos. “Por descontado que muchas de las víctimas presentan un cuadro de trastorno de estrés postraumático”, explica Enrique Baca, vicepresidente de la SEP, “pero eso no es más que una ínfima parte de toda la problemática que se les presenta”. Según este psiquiatra madrileño, que colabora con la Asociación de Víctimas del Terrorismo en materias de atención sanitaria, “nuestros estudios demuestran que las víctimas del terrorismo duplican el porcentaje de riesgo de padecer cualquier trastorno mental que el que tiene la población general”. Para este especialista, es mucho más significativo el resto del conjunto de patologías mentales que se desencadenan después de estas situaciones: trastornos afectivos, de angustia, disociativos e incluso somatomorfos, entre otros, comportan más del 50% de trastornos mentales que afectan a estas personas.
Baca también asegura que la prevalencia de víctimas del terrorismo con afectaciones es muy similar a las que se dan en el resto del mundo. Unas afectaciones que se han puesto en el centro de la palestra después del atentando en Nueva York, pero que se vienen dando desde hace muchos años y a las cuales, explican los psiquiatras, no siempre se les ha prestado la atención que merecen. Ésta es precisamente una de las reivindicacions que plantea este Congreso Internacional, en el que el responsable del área psiquiátrica de la OMS, Benedetto Sarraceno ha presentado algunos de los datos que se harán públicos en el informe anual de la organización, dedicado este año a la salud mental: como ya es sabido, la patología mental ocupa más del 20% de las consultas en atención primaria, y las incapacidades que estas enfermedades provocan en quienes las padecen, ha expuesto hoy el especialista, son mucho más elevadas que las que pueden acarrear las patologías cardiovasculares o incluso las oncológicas, superando el 12’5% de la carga global estipulado en todo tipo de enfermedades.